Alberto Fernández, presidente
Junto a Cristina Fernández de Kirchner ya están a cargo del país. El presidente llegó al congreso manejando su auto. Una multitud festeja en Plaza de Mayo.
Este martes, minutos antes del mediodía, Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner juraron como Presidente y Vicepresidenta, respectivamente, de la Nación Argentina.
Manejando su propio automóvil, Alberto Fernández arribó al Congreso acompañado por su pareja Fabiola Yáñez. En el recinto ya se encontraba su compañera de fórmula.
Tras la jura ingresó el presidente saliente, Mauricio Macri quien hizo el traspaso de Banda y Bastón Presidencial.
En el comienzo de su discurso como mandatario, Fernández instó por un “contrato social, fraterno y solidario para empezar por los últimos y poder llegar a todos”.
Así manifestó que se necesita de “tiempo, sosiego y humanidad por una Argentina unida”. “Tenemos superar el muro del odio, del hambre y el del despilfarro de nuestras energías productivas”.
El presidente en funciones mencionó los “muros” y las “grietas”.
“Estos muros, y no nuestras ideas, son los que nos dividen. Nadie sobra en nuestra Nación, ni en sus ideas, ni en sus manifestaciones”, dijo.
Y continuó: “Tenemos que suturar heridas abiertas, apostar a las fracturas y grietas significa a que esas heridas sigan sangrando, apostar a eso sería lo mismo que empujarnos al abismo. No cuenten conmigo para seguir transitando el camino del desencuentro”.
Expresó sus deseos diciendo que quiere ser el Presidente “capaz de descubrir la mejor faceta de quien piensa distinto a mí y quiero ser el primero en convivir con él”.
“Quiero ser también capaz de corregir mis errores en lugar de situarme en el lugar del iluminado. Vengo a invitarlos a construir esa sociedad democrática que aun nos debemos”, siguió.
Citando a su compañero en la política, Néstor Kirchner, Fernández mencionó: “El sueño de una Argentina unida no necesita unanimidad, mucho menos uniformidad. Con la suma y la confrontación de las verdades relativas podremos construir una verdad superadora, supo decir Néstor Kirchner”.