NASA advierte sobre el asteroide "asesino": ¿deberíamos preocuparnos?
La agencia espacial norteamericana informó que aumentaron las posibilidades de que el asteroide 2024 YR4 impacte con nuestro planeta. ¿Cómo debe interpretarse este dato?
La comunidad astronómica mundial advirtió que las posibilidades de que el asteroide 2024YR$ impacte contra nuestro planeta subieron a 3,1% . El asteroide es relativamente pequeño pero podría arrasar una ciudad entera si colisionase con La Tierra.
Voz autorizada
El doctor Guillermo Goldes, astrónomo de FAMAF en la Universidad Nacional de Córdoba, mantuvo comunicación con Cba24n para esclarecer el panorama sobre este cuerpo celeste y, especialmente, sobre la preocupación que genera un posible impacto de cuerpos celestes.
El experto confirmo la detección del asteroide 2024 YR4 mediante un sistema llamado Atlas, un sistema de monitoreo y alerta de cuerpos que potencialmente, en algún futuro, pudieran impactar la tierra.
Este asteroide pertenece al grupo llamado "objetos cercanos" y, dentro de estos, al subgrupo que llaman “asteroides apolo” que tienen la particularidad de que sus órbitas cruzan la órbita de la tierra.
El 2024YR4 es “como una piedra que tiene como mínimo 50 metros de diámetro y como máximo 100 metros”; en comparación con el tamaño de los planetas es un cuerpos celeste "pequeño".
Goldes señala que tanto la órbita como la probabilidad de impacto se calculan y recalculaan constantemente. Lo que acaba de informarse es que, en el último recálculo, creció la probabilidad de que el asteroide impacte nuestro planeta.
El experto señala que afirmar con tanta anticipación las áreas del planeta en donde ese impacto podría ocurrir es muy apresurado. Es que este tipo de asteroides, debido a las características de tamaño y a las zonas por las que atraviesa de nuestro sistema solar, es influenciable por otros cuerpos celestes, como el planeta Júpiter, el cual, con su fuerza gravitatoria, podría modificar la trayectoria del mismo.
Al mismo tiempo está siempre latente la probabilidad de que colisione con otros objetos y, dadas las enormes distancias existentes entre cuerpos celestes, una pequeñísima desviación en su trayectoria podría significar directamente que las probabilidades de encuentro con La Tierra se hicieran cero.
¿Qué pasaría si las probabilidades de impacto aumentasen?
Para estos casos es que la NASA desarrolló el sistema DART (por su nombre en inglés, Double Asteroid Redirection Test), que consiste en el envío de una nave espacial que, chocando al objeto que se aproxima, desvíe su trayectoria con suficiente antelación para evitar el choque. Naturalmente, el sistema puede ser útil para objetos “pequeños”, tal como el 2024YR4.
En el único ensayo práctico conocido hasta hoy, el 11 de octubre de 2022, la NASA confirmó que había acortado el período orbital del asteroide Dimorphos en unos 32 minutos, superando el umbral de éxito mínimo, que era de 73 segundos, en más de 25 veces.
Posibles efectos de una colisión
Para entender cuán complejo es el tema, es necesario saber que la velocidad a la que se mueven estos objetos está en el orden de 100 000 km/h, por lo que una variación de apenas una hora en la llegada al posible punto de encuentro representaría un alejamiento de los objetos de 100,000 km de distancia entre sí.
Para considerar los posibles efectos de un impacto es muy importante, acota el Doctor Goldes, tener en cuenta que la energía liberada es proporcional a la velocidad de los objetos. Por ese motivo, objetos relativamente pequeños, viajando a enorme velocidad, pueden producir un daño enorme.
La energía que liberaría el posible choque sería "aproximadamente de entre 10 y 15 veces mayor a la que liberó la explosión atómica sobre Hiroshima" afirma el académico de la UNC.
"No representaría una colisión que produzca extinciones masivas o una catástrofe global a nivel planetario" agrega Goldes, pero “toda esta energía concentrada en un mismo sitio sería muy destructiva; es decir, si cayera en una ciudad, esta sería totalmente arrasada”.
Hablemos de probabilidades
Para quién rápidamente asume que se viene el fin del planeta, el Doctor Goldes, tiene noticias tranquilizadoras: la probabilidad de impacto contra la Tierra debería decaer en el futuro.
“Es como una aguja en un pajar. Tienes un cuerpo pequeñito rumbo a la Tierra, que pasaría muy cerca de aquí a 8 años, pero cualquier cosa que pueda hacer cambiar la trayectoria del asteroide generaría una desviación de la trayectoria hacia otro lugar que, muy poco probablemente, sería afirmando su trayectoria hacia la Tierra”, aclara Goldes.
El astrónomo nos aclara que solo una de todas esas desviaciones posibles conduciría al cuerpo celeste en una trayectoria más ajustada hacia la Tierra y todas las otras lo alejarían. "A pesar de eso, los choques existen", manifestó.
Dato de color
Estos asteroides Apolo, aquellos cuya órbita atraviesan la órbita terrestre, son más comunes de lo que el gran público sabe o conoce.
Se estima que hay alrededor de 50 millones que cruzan la órbita de la Tierra. Sin embargo, este en particular sobresale entre el resto debido a que supera la probabilidad de impacto del 1%, correspondiendo al 3,1% por el momento.